Cada semana se vienen unos cuantos calabacines blancos a casa y además, uno como mínimo llega en la caja y suele ser enorme. No hice crema de calabacín y no me acordaba, así que se me acumularon demasiados en la nevera. ¿Cómo darles salida?
Como las alcachofas están a mucho mejor precio, vuelvo a utilizarlas en una receta en la que he aprovechado un par de remolachas que ya tenía en la nevera tiempo, un huevo duro y un resto de nueces. Ya os había mostrado cómo las cuezo enteras en la olla rápida y en esta ocasión al ser pequeñas, reduje el tiempo.
Hoy vengo muy contenta porque he cocinado a la primera y por primera vez, un rico y sencillo arroz al horno en mi freidora de aire.
Me parece que en el blog no tengo demasiadas recetas con limón teniendo en cuenta que lo utilizo mucho y estoy acostumbrada a tomarlo hasta a mordiscos. Os parecerá raro, pero es posible si tenemos un tipo de limón con la corteza más gruesa y que está menos ácido, en casa lo teníamos.
